El pasado jueves, la profesora y directora de nuestro Centro, Carolina Salinas, participó en el conversatorio organizado por el Programa de Formación Jurídica, la Clínica Jurídica Derecho UC y el Centro UC de la Familia, en donde se abordaron los derechos de las personas mayores desde distintas perspectivas, considerando temas como la solidaridad familiar, pensión de alimentos, las labores de cuidado y la violencia intrafamiliar, entre otros.
En la charla expuso nuestra directora, acompañada de Byron Espinosa, trabajador social y licenciado de Derecho UC. La conversación fue moderada por Heydi Román, abogada y académica de la Facultad de Derecho de la Pontificia Universidad Católica.
Con más de 100 personas conectadas, la académica Carolina Salinas, explicó que: “Existe lo que podríamos llamar un cambio de paradigma en la situación jurídica de las personas mayores (...) no solamente vamos a mirar a la persona mayor como alguien a quien asistir o tutelar como si fuera alguien incapaz o como si no pudiera a sí misma guiarse, sino que como sujeto, una persona titular de derechos exigibles y con autonomía para decidir”.
Chile suscribió a la Convención Interamericana sobre la Protección de los Derechos Humanos de las Personas Mayores en 2017, con lo que nuestro país adquiere las obligaciones establecidas en la Convención y asume como Estado,el deber de incluir en sus leyes, políticas, planes y programas el reconocimiento de los derechos de las personas mayores, identificando y dando mayor visibilidad a los problemas que los afectan.
La Ley integral de las personas mayores y de promoción del envejecimiento digno, activo y saludable, entrará completamente en vigencia el próximo año: “Esperamos, que con la nueva ley se cierre el círculo en la protección de esta persona mayor cuando esté siendo vulnerada por su familia o entorno (...) Tenemos cosas pendientes (por ejemplo) cómo se va a probar en un juicio —porque este tipo de situaciones a veces no son denunciadas por las personas mayores, sino que son denunciadas por terceros que se enteran de esto— (...) Yo diría siempre a las personas mayores, que hay deben empoderarse, porque su dignidad no se la puede quitar nadie”, señaló la profesora Salinas.
La académica Heydi Román, señaló que: “Desde el aspecto de protección especial, tener una representación efectiva para las personas mayores es el principal desafío. Ojalá aquí se aproveche la Ley del Servicio de defensoría de las víctimas o la Ley de violencia intrafamiliar. Esto yo creo que es el desafío en los tribunales, el cómo el juez, cómo el consejero técnico, puede asegurarse que la decisión de una persona mayor es informada, es libre, es espontánea y autónoma y no está presionada por este grupo familiar que está, por ejemplo, haciendo uso y mal uso de patrimonio que no le es propio”.
Hoy día tenemos una sociedad que envejece, un panorama en nuestra sociedad en que cada vez nacen menos niños. Hay más de tres millones y medio de personas mayores de 60 años en Chile. Cada vez las personas menores de 15 años son menos, y por lo tanto, este envejecimiento de la población “obliga a que también nosotros pongamos el acento que esta familia, que se empieza a enangostar, reciba también los apoyos sociales, comunitarios, laborales, y del Estado (...) Y aquí miramos a todos, no solo a quienes hacen las leyes, también a otras autoridades, concejales, a los alcaldes, y de manera especial, a la justicia, que debe garantizar el acceso a las personas mayores sin discriminación ni brechas tecnológicas por ejemplo”, argumentó la directora, Carolina Salinas.
Byron Espinosa, trabajador social y licenciado de Derecho, se sumó a las palabras de la profesora, y agregó que: “Esto requiere de la activación de todos los niveles de la sociedad y de las instituciones (...) cuando la red familiar se ve deteriorada o escasa, hay que comenzar a activar la red institucional, partiendo por la red municipal”.
Finalmente, la profesora Salinas cerró su presentación señalando que: “En un reciente estudio, se encuestó a las personas mayores respecto de cuáles eran sus principales temores y el principal temor en Chile es tener que depender de otros. Y eso es preocupante, pero también es triste, porque alguien les enseñó a temer (...) Y creo que esto ofrece una oportunidad para proteger sin afectar la autonomía. Cuando yo cuido a otro, no tomo decisiones por otro, tomó decisiones con otro, el que cuida interviene lo mínimo con la persona, no sobre la persona. Yo no tengo por qué presumir, que quien tiene más años, no tiene capacidad para pensar. Al contrario, (...) tengo que presumir tu mayor capacidad y experiencia, escucharte y pedir tu consentimiento para todo (...) Para que a futuro nunca nadie tema depender de otros, tenemos que tener asegurado que nos van a respetar”.

