El diario El Mercurio publicó los resultados de una encuesta del Centro UC de la Familia y la Escuela de Trabajo Social de la Pontificia Universidad Católica de Chile, aplicada a 390 padres y cuidadores de niños de hasta seis años. El medio destacó que, pese a la entrada en vigencia de la Ley 21.801 que prohíbe el uso de dispositivos móviles en establecimientos educacionales, el problema de la exposición temprana a pantallas se origina principalmente en el hogar.
Según consigna el medio, el 67% de los padres admite que sus hijos se exponen frecuentemente a pantallas de teléfonos celulares, y el 56% comenzó a exponerse entre los 1 y 3 años. El artículo cita a Carolina Salinas, directora del Centro UC de la Familia, quien señaló que "la nueva ley va en la dirección correcta, pero el estudio revela que el problema comienza mucho antes, en el hogar, apenas nuestros niños se están formando".
El Mercurio también recoge las palabras de Nicole Elizondo, coordinadora del proyecto e investigadora del Centro UC de la Familia, quien advierte sobre la tensión central que muestran los datos: el 92% de los apoderados asegura fijar reglas para el uso de los aparatos, pero la mitad de esos mismos hogares convive con el uso cotidiano de dispositivos móviles. Elizondo lo describe como una paradoja: "los padres saben lo que no quieren, pero igual sucede".
Los resultados fueron presentados en el seminario "Dispositivos móviles y primera infancia: desafíos desde la evidencia y la política pública", realizado en la Facultad de Derecho UC.


